Domingo 7 de Junio de 2009. 11:30 de la mañana.
Sant Quirze del Vallès. Bonita población de 18000 habitantes situada a 20 Km. de Barcelona.
Luce el sol. La agradable temperatura invita al paseo, a tomar una cañita en una terraza y a ejercer el derecho al voto en las elecciones al Parlamento Europeo.
En la avenida Pau Casals, caminando con paso firme, un ciudadano de regio porte y rostro contrariado se dispone a probar fortuna en el sexto colegio electoral que visita ese día.
-Pues en la T de Tanhäuser no me sale usted,- comenta la guapa presidenta de prematuro bronceado, almendrados ojos y tobillos torneados.
-¿Puede comprobar a ver si aparezco en la M de Mecagüenquienrevisaelcenso? -pregunta, en un último intento, el desesperado ciudadano.
-Claro que sí, amable y atractivo votante... mmmm... déjeme ver... mmmm... ¡tampoco!. ¿Ha probado suerte en la O de Otroquesequedasinvotar?
Lo dicho. Mecagüenquienrevisaelcenso.
En la avenida Pau Casals, caminando con paso firme, un ciudadano de regio porte y rostro contrariado se dispone a probar fortuna en el sexto colegio electoral que visita ese día.
-Pues en la T de Tanhäuser no me sale usted,- comenta la guapa presidenta de prematuro bronceado, almendrados ojos y tobillos torneados.
-¿Puede comprobar a ver si aparezco en la M de Mecagüenquienrevisaelcenso? -pregunta, en un último intento, el desesperado ciudadano.
-Claro que sí, amable y atractivo votante... mmmm... déjeme ver... mmmm... ¡tampoco!. ¿Ha probado suerte en la O de Otroquesequedasinvotar?
Lo dicho. Mecagüenquienrevisaelcenso.











