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19 marzo 2008

Etanol en sangre

Aznar, hablando sobre Irak


Queridos amigos, confirmado. Aznar bebe. Pero no agua del grifo, no. El tío, le da de lo lindo al Ribera del Duero. Qué buen gusto tiene el mu joío ¿eh?

Y el caso es que cuando coge el puntillo, no se pone pesado, ni gomoso, ni nada de eso. Se pone de un cachondo, el amigo José María. Jo, qué simpático. Un día te habla con acento tejano, otro te suelta una retahíla en algo que se parece al italiano y a veces hasta te cuenta no sé qué historias de armas de destrucción masiva. Pues no tiene repertorio ni nada. Qué talento sin par.
No me extraña que lo contrataran en Georgetown. Si es que el expresi es el resurgimiento del espíritu renacentista. Vamos, que es el mismísimo hombre orquesta. Lo mismo te borra una pizarra, que te pasa a limpio unos apuntes o se inventa una conspiración. Más polifacético que es.

Voy a enviarle una carta para que me invite a comer un día. Ojalá acepte, porque con esos ilimitados recursos humorísticos que tiene cuando empina el codo, me voy a echar unas risas.... Uf. Sólo de pensarlo se me afloja el esfínter.
Lo que pasa es que no sé con qué detalle debo presentarme en su acogedor hogar, porque si le llevo una botellita de cava de Sant Sadurní d'Anoia, lo mismo se me ofende por lo del boicot a los productos catalanes y eso. No sé, no sé. Quizá opte por unos delicados Ferrero Rocher para ella y por un buen licor digestivo para la sobremesa de él. Así, lo mismo se suelta y en lugar de jugar a adivinar títulos de películas con mímica, podemos divertirnos imitando aquello del "Estaaaamos trabajandou en ellou, exactamente". Me han dicho que lo borda.

Me preocupa doña Ana, eso sí. Que tan señora que es ella lo mismo nos llama la atención.
- Josemari, bigotito mío, no bebas tanto, que luego tienes que conducir.
A lo que don Josemari respondería con su ya épica frase
- ¿Y quién te ha dicho a ti las copas de vino que yo tengo, o no tengo que beber? ¿Verdad, yerno?
Y claro, el guapísimo Agag, con su cara de espabilado, y yo, desternillándonos por el suelo. Si es que este hombre es una juerga.
Aprovecharé también para preguntarle una pequeña duda que tengo. Si según él se vive tan mal en España y tan bien en Irak, ¿por qué no se va a vivir allí? No es que yo lo prefiera, Dios me libre, pero seguro que muchos españoles contribuirían gustosamente a pagarle el billete de avión (sólo de ida, no sea que vuelva). Qué elegante estará el guapísimo Agag con su turbante.

Pobre doña Ana. Bien es cierto que desde lo de las peras y las manzanas, ha perdido todos sus encantos, pero acabar así. Qué triste. Seguro que las señoras esas que, resignadamente, visten uniformadas sus abrigos de visón, la criticarán a sus espaldas el día del Domund. No les haga caso, doña Botella, que son unas harpías y la envidian por no tener un yerno tan bien plantado como el guapísimo Agag.

13 marzo 2008

Amnesia

Según el diccionario de la R.A.E.

Facha
. Mamarracho, adefesio
Facha. fascista.

Lamento haber abandonado el tono distendido que siempre he pretendido dar al Forsialtro blablabla. Es cierto que estoy muy pesado últimamente insistiendo en publicar entradas de contenidos políticos, pero es que el correo del pobre Tanhäuser ha recibido visitas siniestras de unos bichos malos que tienen caspa y babean bilis. Fachas, creo que se llaman. ¡Son más chungos! uff.
El caso es que estos seres exóticos, además de lo de siempre, de acordarse de la familia de uno y todo eso, insisten en enviarme un texto macabro en el que afirman, con una maldad espeluznante, que el gobierno pactó con ETA el asesinato de Isaías Carrasco y que su hija, al día siguiente, aprovechó ese hecho para hacer propaganda en favor del Partido Socialista... Qué cosas más raras fuma la gente, ¿verdad? Alguien les tendría que decir que abusar de los carajillos es malo para el funcionamiento neuronal y que además provoca halitosis.
En el interesante estudio zoológico que estoy iniciando con estos bichos, he podido observar que además de padecer enfermedades como la maldad, la misoginia, la xenofobia, etc. resulta que, pobrecitos, sufren intensos ataques de amnesia. Por ejemplo, niegan que el gobierno de Aznar dialogara con ETA. Según ellos, sólo hubo contactos esporádicos. Como que imagino que tienen dificultades para leer más de dos frases seguidas, aquí les dejo un documento magnífico que, a lo mejor, le abre los ojos a alguno de ellos.

12 marzo 2008

Streptococcus

Después de comprobar que el reparto de escaños, tras las pasadas elecciones, fue de 197 a 153, ese mago de las ondas, ese crisol de la raza ibera, ese guardián de las costumbres patrias, se fumó un par de canutillos, le dio de lo lindo a la botella... a doña Ana, no, a la otra, y deleitó a la audiencia con maravillas como éstas.

“Ustedes serán más, pero yo tengo razón”.
“...medio país no es basura, no es horror, y si dentro de cuatro años nos queda medio país será ése el país que nos quede”.
Fedeguico J. Losantos (alias el "demócrata??? jurásico")

Ante estas simpáticas afirmaciones, uno se pregunta si existen zoológicos para estos seres tan pintorescos y graciosos.

Una última cosa. En Sant Quirze del Vallès, mi pueblo, los contenedores de la basura están diseñados de forma que no pueden quedar abiertos. De esta forma se evitan los olores desagradables que desprende la basura. A ver si en Madrid hacéis lo mismo, que se os escapa cada bicho...
Con lo que amo a esa ciudad. Lamento que tengáis que convivir con esa fauna.

26 abril 2007

Hay quien no se entera

Un consejo. Antes de empezar a leer este post, te recomiendo que hayas hecho la digestión. No quisiera ser el causante de los problemas gástricos que te va a producir. ¿Estás a punto? Pues ahora siéntate, cálmate, sonríe, respira hondo y si quieres ponte una música suave que te relaje... ¿Ya?… Pues vamos allá.

Hace tiempo, intrigado por las molestas visitas de un parásito del cual te hablé en su día, fui a parar a una página web muy exótica. Se llama e-diciones católicas. Quiero señalar que el autoproclamarse “católicas” no necesariamente guarda relación con el contenido, aunque sus autores crean que sí (los católicos que conozco no piensan como estos tipejos). Digo esto porque cualquiera, si le da la gana, puede catalogarse a sí mismo como católico, musulmán, comunista, vegetariano o astronauta sin que ello signifique nada. Una cosa es lo que uno dice de sí mismo y otra bien diferente es lo que se es realmente. Por ejemplo, yo podría haber bautizado mi espacio con el nombre “El verdadero y único blog de Richard Gere” pensando, erróneamente como bien puede suponerse, que guardo un parecido muy estrecho con el actor (puestos a hacer el fantasma, ¿verdad?).
El caso es que buceando entre los artículos de dicha web y perplejo ante las pintorescas opiniones que allí se exponen (nunca pensé que se pudiera concentrar tanto odio en un lugar), llegué a algo que me puso de punta hasta los pelos de la lengua. Tanto es así, que aun hoy, el malogrado Bob Marley sería una bola de billar comparado conmigo. A ver si voy a pelu.
El artículo en cuestión se titula, ni más ni menos, “La mitología sobre la violencia de género”. Son tan lerdos que usan la palabra “mitología” cuando quieren utilizar “mito” pero en fin, ya se sabe que no se puede pedir peras al olmo. En lugar de decir barbaridades más les valdría consultar el diccionario de vez en cuando.

No te recomiendo que lo leas. Te aseguro que a tu intelecto le será infinitamente más provechoso y edificante que te rasques la barriga a contrapelo o que cuentes las pelusas de tus bolsillos, antes que visitar semejante basura. Para ahorrarte el mal trago, me he permitido hacer un brevísimo resumen del hilo argumental de esta joyita.

Agárrate a la silla, porque, por si no lo sabías, la violencia de género existe. ¿Qué me dices? ¿que ya lo sabías? Nooooo, lo ignorabas por completo porque (atención, atención) la violencia de género se proyecta principalmente sobre … ¡los hombres!
Para que yo me aclare, que levante la mano el que haya sido sistemáticamente violado por su mujer, el que haya sido rociado con gasolina y quemado vivo, el que tiembla de miedo cuando oye el tintineo de las llaves en la puerta, el que ha vivido en su matrimonio años y años de torturas, el que sabe que conteste “Sí” o conteste “No”, va a ser abofeteado o el que es continuamente insultado, vejado, golpeado, pateado, etc. por su santa esposa. Ufff, cuántas manos se han alzado.

¿En qué se basan estos genios para concluir esta barbaridad? Ellos hacen el siguiente "argumento". El número de muertos masculinos de forma violenta supera con creces al número de mujeres muertas. Se olvidan, eso sí, de señalar que meten en el mismo saco a los asesinados en reyertas, tiroteos, atracos a mano armada, ajustes de cuentas etc. y se olvidan también (eso es más grave) de lo que significa realmente "violencia de género". Por tanto, ya está, como que mueren más hombres que mujeres, somos nosotros, pobrecitos, las víctimas reales de esta lacra.
Si no fuera porque el razonamiento es tan sumamente cruel, indecente y estúpido, creo que hasta haría gracia y podríamos escribir un montón de posts divertidos burlándonos de la pueril manera de argumentar de esta gentuza. Permíteme que, por respeto, yo no lo haga y que no malgaste tu tiempo refutando esta atrocidad, que, por otro lado, se desmorona por sí sola.

Tras párrafos infames donde intentan justificar lo que en dos frases te he resumido yo, se descuelgan con esta perla (sube el volumen de la música porque lo vas a necesitar).

Y esto tiene una lectura muy clara: la violencia social se dirige fundamentalmente contra los hombres, y sólo marginalmente contra las mujeres. Y eso significa que la famosa violencia de género contra las mujeres tiene un carácter fundamentalmente mítico. Contrariamente a lo argumentado por el discurso oficial existe una especie de protección social hacia las mujeres que las hacen objeto de la violencia en unos niveles mucho más bajos que el padecido por los hombres.

... ¿Cómo se te ha quedado el cuerpo? Impresiona, ¿eh? Pues, espera, que aun hay más, porque resulta que todo es culpa del de siempre, del “rojo, maldito rojo”. Ya sabes, esos comunistas malnacidos cuyo único objetivo es destruir la Humanidad (quien dice comunista dice socialista, ecologista, centrista, extranjero, nacionalista, liberal, ... vamos, todos los que no somos ellos). Según afirman, todo esto de la violencia de género es una burda manipulación de los "progres". Apuntan dos razones para justificarlo.

1.- El discurso de la izquierda se basa en el odio y el enfrentamiento de distintos grupos sociales (el ”pueblo” contra la nobleza, el obrero contra el capitalista, el hombre contra la mujer), y hace mucho tiempo que el discurso de enfrentamiento hombre-mujer le ha permitido continuar la senda del cambio social. Primero se trataba de que la mujer abandonara el ámbito familiar y que se incorporara al mundo laboral (pues lo contrario se catalogaba de discriminación contra la mujer); pero una vez logrado ese objetivo en gran parte, se trataba de renovar alguna forma de enfrentamiento social, y fue entonces cuando se reflotó el discurso de la violencia de genero.

2.- Pero además, el discurso de la violencia de género atacaba directamente a la institución familiar, que era el gran objetivo “revolucionario” de ese discurso progresista.

Parece que les molesta que las mujeres trabajen, ¿no?. Si eres una mujer trabajadora, ya lo sabes. Que sepas que no trabajas para ganarte la vida, para ser independiente económicamente, para hacer realidad un sueño, para progresar, para alimentar a tu familia, etc. Lo haces para destruir la institución familiar y para enfrentar a la sociedad.

Me tengo por una persona absolutamente pacífica, de verdad, pero leyendo estas cosas uno se pregunta si no deberíamos aflautarle la voz a estos elementos estirpándoles esos atributos que tan groseramente se rascan (la caspa puede llegar a lugares del cuerpo absolutamente insospechados). De esta forma y con una voz más dulce, en lugar de incitar a la violencia o de hacer alarde de su falta de humanidad, podrían dedicarse a cosas más inofensivas como hacerle competencia a los niños cantores de Viena, a la Escolanía de Montserrat o al coro de los Pitufos.

Se puede ser ignorante, zafio, patán o lerdo. Hasta se puede ser facha o estúpido. Pero incluso en esos casos, conviene no perder de vista la realidad o la decencia más elemental. La gente normal sabe que es muy peligroso tomarse a la ligera un drama como éste, que el peor enemigo es precisamente el negar que este problema existe. La gente normal sabe que destroza vidas para siempre, que deja secuelas irreversibles en miles de personas, que consiste en el eterno ejercicio de poder del fuerte sobre el débil y que, como lamentablemente sabemos, arroja víctimas mortales.

Y ahora, con tu permiso, me voy a tomar una manzanilla. Es lo que tiene haber tratado con la basura, que te revuelve el estómago.

11 febrero 2007

Carta abierta al amigo de mi troll

Ante todo quiero pedir disculpas por el texto que ahora publico. Me tengo por una persona pacífica a la que no le gusta polemizar con nadie. Este no es mi estilo, en absoluto, pero me enorgullezco de poseer un apéndice nasal considerable, el cual, al ser tocado de manera insistente provoca en mí reacciones no deseables. Perdonadme, por favor.

Estimado señor Triste Romeo.
Reconozco que me he sorprendido al ver su comentario en el post anterior. He dudado si eliminarlo o dejarlo a la vista de todo el mundo para su escarnio público y mire qué cosas, he elegido la segunda opción. Acto seguido me he dado el gusto de responderle, pero teniendo en cuenta que le obligaría a contar hasta dieciocho, sin calculadora, he creído mejor para el bien de su funcionamiento neuronal, dejárselo escrito a la vista de todos. Me ha pillado generoso hoy.

En primer lugar me gustaría agradecerle que, en lo sucesivo, utilizase otro espacio para depositar sus residuos biliares. Es que luego se pone todo perdido y es un fastidio andar con la fregona de un lado para otro. Lo comprende usted, ¿verdad? Estamos en tiempos de sequía y no es cuestión de ir malgastando recursos.

Le doy las gracias por sus amables consejos. Como verá a continuación son del todo innecesarios por lo que no quisiera causarle una pérdida de tiempo. Seguro que el cultivo de su misoginia o su intolerancia le requerirán toda la atención del mundo. Yo, en cuestión de consejos, me quedo con los de mi madre. De momento, no me ha ido mal del todo haciendo lo que ella me ha recomendado. Es que mi madre es de las que ya no quedan.

De todas formas, y como cobro modesto a esta publicidad que se está haciendo a costa mía, permítame que le diga, aun a riesgo de parecerle un tanto prepotente, que se está equivocando de adversario. Menudo día lleva usted. La próxima vez infórmese un poco antes de exponerse a que algún “rojillo” le pueda vapulear. No es que un servidor de usted tenga el ego por las nubes, más bien al contrario, pero entienda que le faltan a usted unos cuantos yogures (no se los tome desnatados, que no alimentan tanto) y un poquito de información para que podamos establecer un debate con un mínimo de emoción. Le recomiendo que coja su estuche de Pokemon (a lo mejor el suyo es de los Teletubbies) con los doce plastidecor de colorines, la goma, el lápiz y el sacapuntas y atienda más en clase. Que luego nos creemos que podemos ir por ahí con cuatro reglas mal aprendidas. A ver si nos aplicamos más.

Dicho esto, pasemos a contestar su “amable” “escrito”. Vamos por partes, ¿le parece bien?

1.- Las misas me las sé hasta en latín medieval. Ya ve, yo de niño era un poco empollón. A pesar de ser de Ciencias todavía recuerdo aquello del “quis, quae, quod...” Si quiere, un día que los dos tengamos tiempo se lo puedo demostrar. Incluso una misa cantada si le apetece (que la música sea de Mozart, por favor). El Kyrie de la Gran Misa en do menor (K. 427) es espléndido.

2.- Sé lo que es una iglesia, un convento, un monasterio, una catedral, una ermita, una capilla, una sacristía, un templo expiatorio... También sé lo que es una mezquita o una sinagoga. Es que aquí donde me ve, aunque parezca poca cosa, tengo mucho mundo. ¿Sabe usted lo que es una biblioteca? ¿y un museo?

3.- Vamos a lo de las fiestas. Mire, el primero de Mayo, le explico a mis hijas por qué los trabajadores celebran ese día y por Navidad me pongo ciego de turrón. ¿Qué le parece? Se me olvidaba, el día del cumpleaños de mis hijas, cenamos fuera de casa, vamos al cine y el sábado siguiente al parque de atracciones. Si es que en cuestión de fiestas uno es un profesional.

4.- Del pequeño “affaire” que tuvo usted con morgana estuve puntualmente informado en todo momento. Lamento comunicarle que su metedura de pata es de tal calibre que acaban de decirme que en Nueva Zelanda han encontrado el cordón de su zapatilla. Espero que como mínimo se haya lavado los pies y se haya cortado las uñas, no es cuestión de ir causando conflictos internacionales por ahí. Ya que cita tan desagradable incidente, déjeme que le diga (y no se ofenda, hay que saber perder) que el repaso que le dio mi amiga la hechicera fue para enmarcarlo. Yo estoy por hacer postales y repartirlas entre mis amigos. No se preocupe, ya le pasaré la comisión correspondiente. Al fin y al cabo sin su incompetente colaboración hubiese sido imposible asistir a semejante baño.

5.- A lo que usted llama “censura” es a lo que las personas civilizadas llamamos higiene. Ya ve lo que da de sí el diccionario. Comprenda que hay lugares donde los insultos no están bien vistos y donde la agresión verbal no racional no tiene por qué ser tolerada.

6.- Por las razones dadas en los puntos anteriores considero, y seguro que usted también, que lo del ridículo, pues como que va a ser que no.

7.- No tengo el placer de conocer muy bien, como erróneamente afirma usted, a ese señor de tan pintoresco nombre. Tuve la desgracia que en un cierto momento se introdujo en mi espacio, sin venir a cuento, con intenciones no demasiado cordiales. Comprenda que esto no es Lourdes, que esto es Barcelona. Aquí no hacemos milagros. El “pa amb tomàquet” lo bordamos pero lo de aguantar sandeces no se nos da nada bien. No sufra, que le tratamos bien y le dimos de comer. Siguiendo el consejo de mis amigos, he borrado sus últimos comentarios. ¿Sabe qué me pasa? Que no me gusta que en mi blog se atribuya indiscriminadamente el oficio de meretriz a las madres de las personas (manías que tiene uno). Seguro que habrá entendido, como confío que usted también hará, que un servidor tiene cosas más importantes y edificantes que hacer que atender a las demandas de tan desocupado y rancio personal.

8.- Por lo que respecta a la calidad de su blog, no soy quien para juzgarla. A mí, personalmente no me gusta, pero eso, obviamente, no dice nada a favor ni en contra de ella. A título personal le diré que en mi modestísima opinión cuando el autor de un artículo confiesa públicamente que en lugar de escribir, “escupe”, pues no sé, uno sospecha que dicho autor como mucho puede aspirar a ser articulista de “El Alcázar” o a locutor de la COPE, pero a escritor medianamente inteligente me temo que no. Ya puestos también le diré que no me parecen nada apropiados los artículos en los que ridiculiza a las mujeres, ¿a usted sí? Se me antojan de muy mal gusto y poco respetuosos. Vamos, lo que vulgarmente se conoce como tener la gracia en el culo (disculpe esta licencia poética). Verá, es que aunque no se lo crea existimos algunos hombres que consideramos que las mujeres son iguales que nosotros (más guapas, eso sí). Ignoro si usted tiene pareja y si ésta, caso de existir, es femenina o masculina. Hágame caso y cambie de táctica. Así no se va a comer usted ni un rosco (gratis me refiero).

9.- Siguiendo los consejos que tan amablemente se me dieron en mi post anterior, con usted procederé de manera análoga a como he hecho con su camarada y por tanto eliminaré todos sus comentarios. Como podrá comprobar las personas que visitan este blog utilizan un lenguaje correctísimo y muy educado. Comprenda que es mi obligación procurar que dichas personas no se vean molestadas por semejantes derroches de vulgaridad. Al fin y al cabo ya tiene usted su blog para “escupir” lo que le venga en gana. Que por cierto, estoy intrigado. Si usted en lugar de escribir, escupe, tal y como confiesa, ¿no tiene una halitosis de caballo? A ver si va a ser eso lo que le pasa y de ahí le viene tanta mala uva. Mire que tengo entendido que la halitosis, las hemorroides y las misoginias crónicas son de lo peorcito que hay. Yo de usted iría al médico.

Venga y ahora tómese la medicación y salga a darle de comer a las palomas. Lo veo muy tenso. Recuerde llevarse la bolsita de plástico para recoger las heces que deposite en la calle, póngase el bozal y no asuste a los niños. Las mascotas pueden ser muy simpáticas pero a veces hacen de las suyas.

Que usted lo pase bien, señor. Dé recuerdos de mi parte.

* Mario, me he tomado la libertad de cogerte prestada la imagen. Espero que no te moleste. Gracias.

29 enero 2007

Tengo un troll para mí solo

Los que habéis entrado alguna vez en este modesto espacio sabéis que soy un novato en esto de los blogs. Hoy cumplo 56 días. Me introduje casi de casualidad. Podría decirse que intenté, sin conseguirlo, imitar el más que brillante trabajo de un familiar muy cercano del cual no diré el parentesco para que no se me acuse de hacer proselitismo.

El caso es que se me dijo que todo buen blog que se precie debe poder acreditar dos cosas. En primer lugar un contenido atractivo, con artículos bien escritos e historias originales que puedan interesar a quien las lea. Podréis comprobar fácilmente que este humilde blog no cumple, ni de calle, este primer requisito. A pesar de mis esfuerzos, no logro hilvanar un sujeto, un verbo y un predicado de forma interesante ya que mi incapacidad narrativa es más que manifiesta y fácil de constatar. Si bien esta primera característica me pareció más que razonable, la que me llamó la atención fue la segunda propiedad que debe tener todo buen blog. Según me dijeron las fuentes consultadas, debe existir, en los mismos, lo que en el argot de este mundo llaman un “troll”. Hasta hace dos meses, para mí los trolls eran esos monstruitos desagradables que aparecían en las historias de David el Gnomo, sí, ya sabéis, esos bichos con un eterno moco asomando por sus inmensas narices. Más tarde me he enterado que son seres pertenecientes a la mitología escandinava. Pues bien, parece ser que un “troll bloguero” es un ser que se dedica a entrar de forma más o menos deliberada en los espacios de los demás con ánimo de sembrar polémicas absurdas, meterse con la gente y utilizando, en general, un lenguaje un tanto sórdido, vulgar o absolutamente fuera de lugar.

Queridos amigos, puedo decir orgullosamente que tengo un troll.

Estoy que no quepo en mí de gozo. Hay un personaje que contribuye a paliar mi falta de talento (el cincuenta por ciento de lo que necesita un buen blog) con su presencia. ¿Qué os parece? Y me ha salido gratis y sin hacer nada. Si es que los hay con suerte.

De momento no nos conocemos demasiado, lo he adoptado hace tan solo cuatro días, ¡pero es más pintoresco! Es un poco facha, eso sí, pero oye, que soy la envidia de mi barrio. A mis amigas les entran trolls obscenos, salidos y me temo que un poco impotentillos. A otros, les entra el enteradillo de turno que además de ser un plasta suele carecer de todo interés. Pues, chincha, rabia, elis, elis. Para que os muráis de envidia, mi troll es mucho más exótico. De momento no os lo quiero presentar. Lo tengo que pulir un poquito. Ya se sabe que las mascotas dicen mucho de su amo y supongo que los trolls dicen mucho del blog en el que se introducen. Quiero enseñarle, entre otras cosas a decir homosexual (en lugar de maricón), que cuando se es naZional-católico, no está bien visto desear la muerte de la gente y sobre todo le tengo que enseñar un poco de ortografía y de gramática. Nada que no se solucione con un poquito de lectura, de paciencia y de bondad.

Además de hacer pública la dicha de haber adoptado a este ser y de provocar en vosotros la envidia que estáis sintiendo en estos momentos, escribo este artículo porque tengo varias dudas, provocadas por la alarmante inexperiencia que tengo en este mundo. A lo mejor alguno de vosotros me puede ayudar.

1.- ¿Cómo se alimenta un troll? ¿Qué come? ¿De qué vive? Mi troll debe tener una dieta un poco especial porque vierte bilis hasta por las orejas (a ver si va a estar malito, el pobre). Se me dijo que la mejor manera de alimentar a un troll es escribiendo sobre él, por tanto aquí me veis dándole su ración de letras para que las metabolice adecuadamente y las convierta en mala leche. No sé, espero no pasarme de dieta, no sea que me vaya a engordar demasiado. Ya os informaré.

2.- Los trolls, ¿son intercambiables? ¿se lo puedo dejar a alguien prestado? ¿Existen residencias de trolls donde me lo cuiden cuando me vaya de vacaciones? Estoy preocupado. Con lo raro que es mi troll sólo faltaría que en mi ausencia me lo atropellara un coche, o lo que es peor, que me abandonase y se convirtiese en el troll de otro. Mira que los trolls son tremendamente promiscuos y a la que te descuidas, ¡zas! ya son el troll de otro blog.

3.- Los trolls molestan a nuestros invitados y a nuestros amigos, eso es evidente. El mío seguro que más que los vuestros, porque como ya os he dicho, es un ejemplar muy raro, que cuesta mucho de encontrar y creo que pertenece a una especie en vías de extinción. De hecho, hace años abundaban en España, pero a raíz de la caída de un meteorito que si no recuerdo mal llamaban democracia, libertad o algo así, se fueron extinguiendo y ya sólo quedan algunos en zoológicos con nombres raros (JONS, FAES, …).

Yo me pregunto ¿cómo educamos a un troll? ¿Existen centros de adiestramiento para ellos? Sí, ya sé que existen centros donde estos trolls se empapan de fanatismo y de odio a todo lo que no sea como ellos dicen (obervad que no he dicho “piensan”), pero yo me refiero a centros donde un troll, sin perder su exotismo, aprenda a poner acentos de vez en cuando, sea capaz de encadenar más de siete palabras sin decir una sandez y cosas por el estilo. Haciendo un sacrificio, pagaré lo que sea. Todo sea por tener un troll que sea la envidia de mis amigos, que siga haciendo sus gracias, pero que no os moleste cuando me honráis con vuestra visita. Aunque no me gusten, admito que vaya de uniforme y todo. ¡Qué mono que estará con su corbata azul recién peinadito!

4.- Los trolls, ¿deben vacunarse? Os confieso que me da miedo. Me parece que mi troll está un poquito enfermo. En su página tiene enlaces que no me gustan nada porque me lo pervierten e incrementan su homofobia, su xenofobia, su machismo y demás “pequeñas” enfermedades que le ha diagnosticado el veterinario.

¿Qué hago? En parte, su exotismo reside en el hecho que padece dichas enfermedades y que comparte experiencias con enfermos similares. No sé, me da miedo descafeinarlo y que se convierta en alguien normal.

5.- A un troll, ¿le podemos cambiar el nombre? No sé, es que el mío me ha venido ya bautizado y no me gusta el que tiene. No sé cómo decirlo, creo que le falta … glamour. Es excesivamente previsible y un poco cutre. Si alguno de vosotros tiene alguna sugerencia la escucharé encantado.

6.- La vida de un troll es corta. Ya lo sé. Me estoy preparando psicológicamente para el día que me abandone (snif, snif) o el día que sus cuidados requieran la merecidísima atención que no le podré brindar. Imaginaos, mi mujer, mis hijas, mi trabajo, mi decencia y encima el troll dale que te pego. Si llegado ese día me veo obligado a tenerlo que abandonar, os agradecería que dijerais si alguno de vosotros está interesado en adoptarlo. Prometo que os lo entregaré limpito y despiojado. Lo de la caspa va a ser más difícil, porque creo que los de su especie la tienen crónica.

En fin, si alguien, ya sea por experiencia propia o ajena, puede orientarme, se lo agradeceré eternamente. Del correcto cuidado y no excesiva proliferación de estos personajes depende la supervivencia de esas cosas que llamamos decencia, solidaridad, humanidad, libertad, igualdad, etc.

 

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