- ¿Por qué te empeñas en querer ser ciego?
- Para desconocer el color del miedo.
Die Strahlen der Sonne vertreiben die Nacht



Supo que habían dado sepultura a su sueño, que había llegado el momento de agachar la cabeza por enésima vez. Se convenció de que el color de los días sería el gris, de que el sol dormiría para siempre en su lecho de poniente y de que sus manos jamás volverían a tejer aquellas palabras que habían construído el cielo en el se obstinaba en vivir.




